Lo nuestro fue un secreto

Lo nuestro fue un secreto desde un inicio, así lo habíamos decidido, pero no dejábamos de escuchar de nuestros amigos que “hacíamos una linda pareja”, pero lo nuestro era un secreto y así lo habíamos decidido, por eso siempre respondíamos que estaban locos que “solo somos amigos”. 

Lo nuestro fue un secreto, y era divertido, reuniones con amigos al salir de la oficina, tardes de cerveza y música, bailes y risas, siempre ocultando nuestras manos enlazadas, enviándonos mensajes aún estando sentados en la misma mesa, porque así era más fácil decir las cosas que nadie más podía escuchar.

Lo nuestro era un secreto, y adoraba mirar tu rostro buscando mi mirada, guiñarme un ojo y sonreír mientras escuchábamos escandalosa música en los bares de costumbre con los amigos, extrañar tomarte de la mano cuando nos tocaba ir al cine a mirar las películas de terror que tanto odio.

Recuerdo tu mirada por aquellos primeros días cuando hablábamos a solas, alejados del mundo. Recuerdo tus palabras en la sexta noche que cenamos solos, dijiste que nadie te había mirado como te miraba yo, lo cierto es que yo no había mirado a nadie como te miraba a ti, y todo a nuestro alrededor desaparecía en el comedor aún lleno de gente, y comíamos solos sin que nadie lo supiera.

Y por supuesto que cumplí la promesa que hicimos la noche de nuestro primer beso, de no olvidar la brillante luna llena que iluminaba el cielo.

¿Recuerdas aquella primera noche juntos? Me cuidaste toda la noche, buscabas mis brazos. Intenté levantarme en medio de la madrugada para ir a tomar agua, angustiado preguntaste a dónde iba, y dijiste mi nombre, y tu voz era suave y dulce, y yo me enamoré de ti.

Recuerdo tus notas en mi escritorio. “Me siento muy querido cada vez que me miras”, “me haces conocerme de mil maneras diferentes”, y yo también descubrí cosas nuevas en mí. Y peleábamos por whats app “Yo te quiero más, yo te extraño más”.

Y aunque lo nuestro era un secreto, era bello y especial, porque no sabía que podía querer como te quería a ti, porque no sabía que mis manos tenían un espacio perfecto en las manos de alguien más, porque no sabía que mis frases podían ser más bellas y menos tristes hasta que te conocí… porque eras tú con quien conectaba tan profundamente, porque eras mi amigo, y nos entendíamos, porque los secretos son suaves, silenciosos y profundos, como el profundo cariño que nos tuvimos los dos.

D.R. ©  Febrero, 2020. Ángeles LezCa

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